Victorino Martin Reportaje historico

Publié le par JA

 

 

VICTORINO MARTÍN

 

 

 

 

 

 

Hierro: Se trata del hierro que utilizara el Marqués de Albaserrada cuando creó su propia ganadería en el año 1912. De ahí esa “A” de Albaserrada y la corona que representa el marquesado de albaserrada.

 

 

Divisa: Azul y encarnada son los colores de esta ganadería.

 

 

Historia: Esta ganadería la forma en 1912 el Marqués de Albaserrada, de nombre Hipólito Queralt, decide llevar su ganadería en solitario y crea el hierro de la A. Reside en Madrid y tiene su finca ganadera en Gerena, cerca de Sevilla. Muere en 1920, pero no sin antes disfrutar de varios momentos de gloria, especialmente el vivido el 29 de mayo de 1919, en la presentación de sus reses en Madrid. Aquel día en el que la ganadería tomó antigüedad. En 1920, José Bueno Catón, un tratante de cochinos de Valladolid, compra la ganadería a la Marquesa de Albaserrada. Tiene varias fincas en Cáceres y una en Galapagar. Ya posee ganado bravo de Saltillo pero compra el de Albaserrada porque dicho encaste le gusta especialmente. Traslada la ganadería a pie hasta Extremadura. Muere en 1.928 y la ganadería se divide en dos grandes ramas. Los Hermanos Escudero, Roque y Bernardo, sobrinos de José Bueno, trasladan su mitad de la ganadería a la finca “El Cerrillo”, en Galapagar y continúan con la buena fama de la ganadería. Durante la Guerra Civil la ganadería está a punto de desaparecer “devorada” por las tropas republicanas, que la reclaman como sustento. Bernardo, a riesgo de su vida, consigue salvarla. En un tentadero en la sierra, ve Victorino por primera vez, acompañado de su hermano Adolfo, el juego de las vacas cárdenas. La otra mitad de la ganadería de José Bueno, que se había quedado su viuda, Juliana Calvo, permanece en Extremadura. Se lidiará a su nombre hasta el momento de su muerte, en 1.941, aunque el peso de la ganadería lo lleve su sobrino Antonio. La ganadería se convierte en una de las favoritas de las figuras como Manolete y la casa Dominguín, entre otros. Tras la muerte de Juliana Calvo la ganadería se anuncia a nombre de Escudero Calvo Hermanos. Los propietarios son los sobrinos de José Bueno y Juliana Calvo: Antonio, Josefa, Florentina (junto con su marido, Vicente) y Andrea. Ya en 1960, los hermanos Victorino y Adolfo Martín compran a Florentina Escudero su parte de la ganadería. Se hacen con una tercera parte del hierro de Albaserrada, el derecho a lidiar con el nombre de Escudero Calvo Hermanos (que mantendrían hasta el año 1.965) y el subarriendo de la finca “La Nava”. La primera novillada tiene lugar en Zaragoza el 30 de abril de 1.961; aunque no fue muy afortunada. El 27 de agosto del mismo año lidian la corrida de toros de inauguración de la plaza de San Sebastián de los Reyes; en el cartel: Antonio Bienvenida, Antoñete y Curro Montes. Los toros salen extraordinarios. En 1962, los hermanos Martín Andrés compran la finca “Los Lavajos”, entre Guadarrama y Alpedrete. Dadas las condiciones de la propiedad, deciden centrar su actividad en la organización de capeas y festejos. En el mes de abril compran la parte de la ganadería de Escudero Calvo Hermanos correspondiente a Josefa Escudero (a través de su marido Vicente). Pagan 2.500.000 pesetas por 150 reses entre las que no están los machos pero sí las vacas, eralas y el semental Barquillero. El 19 de junio de 1965 Victorino lidia en la que a la postre será su plaza: Las Ventas, en Madrid. Es una novillada con motivo de la celebración de la Feria del Campo. Los novilleros son Gregorio Tébar El Inclusero, José María Susoni y Paco Pallarés. En diciembre de 1965, el tercio de la ganadería que les faltaba por adquirir, la de Antonio Escudero, va a parar a manos de los hermanos Martín junto con la finca Monteviejo, en Cáceres. En 1969, la primera vuelta al ruedo a un toro de Victorino Martín en Las Ventas. Fue el toro Baratero el 10 de agosto, y su matador fue Andrés Vázquez. Ya en 1972, lidia la primera corrida en el abono de San Isidro. Fue el 25 de mayo un mano a mano de Antonio Bienvenida y Andrés Vázquez. Una oreja por coleta. En 1978, Victorino sale a hombros de Las Ventas, junto a Ruiz Miguel, tras la corrida del 30 de mayo. El toro Conducido acapara todos los premios de la Feria de San Isidro. En 1982 ya es el punto álgido de la ganadería cuando el 1 de junio tiene lugar la que ha pasado a conocerse como “la corrida del siglo”. Los toros: Pobretón, Playero, Mosquetero, Director, Gastoso y Carcelero. Al cuarto se le da la vuelta al ruedo. El premio de la feria al toro más completo es para Pobretón. Ruiz Miguel, Luis Francisco Esplá y José Luis Palomar, cortaron dos orejas cada uno. Salen los tres a hombros con Victorino y el mayoral por la Puerta Grande de Madrid.
El festejo fue retransmitido en directo por Televisión Española y es tal el éxito, que tienen que repetir la emisión.
El 19 de julio, en la corrida concurso de ganaderías organizada por la Asociación de la Prensa en la Plaza de Las Ventas, Ortega Cano indulta a Velador, corrido en tercer lugar, número 121, cárdeno, de 520 kilos. Es el primer y único toro indultado en la Plaza de Las Ventas. El segundo indultado sería el toro Garboso en Olivenza el 6 de Marzo de 1994 por José Ortega Cano. El 18 de abril de 1996 debuta Victorino en Sevilla. En esta ocasión, el cartel lo componen Ortega Cano, Raúl Gracia El Tato y Pepín Liria. El tercer indulto de un toro de la ganadería en su historia. Fue en la plaza de Badajoz el 24 de junio. El toro, Pelotero, nº 63 pesó 580 kilos. Fue lidiado en quinto lugar por Pepín Liria que obtuvo el premio simbólico de las orejas y el rabo. En 2002, es el año en el que más toros han sido premiados con vuelta al ruedo, un total de seis, en las plazas de Madrid, Dax (dos), Bayona, Santander y Aire sur L´Adour. Este récord culmina una muy buena racha de temporadas ya que tanto en 2000 como en 2001 cinco
toros fueron premiados con vuelta al ruedo. El Cid corta un rabo en la plaza de Bayona el 1 de septiembre. En 2004, se bate el récord de número de toros lidiado por la ganadería en una sola temporada: 103 en 19 corridas de toros (en dos de ellas lidió un solo toro). Se les cortaron 33 orejas y hubo seis puertas grandes de matadores. El Cid se anunció en catorce corridas de Victorino, cortó quince orejas y salió tres veces a hombros. Nunca antes un torero había hecho el paseíllo con victorinos tantas veces. Y el año pasado, Victorino obtiene importantes premios a la mejor ganadería de las Ferias de Sevilla, San Sebastián y Bilbao. Juan José Padilla indulta a Muroalto en San Sebastián, (en la foto) primer indulto en esta plaza y único indulto de la temporada en plazas de primera categoría.Y se presenta la ganadería en la Feria de San Fermín de

Pamplona. Todo esto nos revela a Victorino Martín Andrés como uno de los más importantes ganaderos de la segunda mitad del siglo XX y que él y su hijo continuaran por la senda de la bravura durante los siguientes años con la cría de ese toro bravo como es el que le gusta lidiar al ganadero de Galapagar.  

 Miguel Bustillo, Madrid

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